martes, 30 de octubre de 2012

2.3.7.4 MANEJO DEL MATERIAL TRANSPLANTADO


Manejo de las plantas después del transplante inicial

Con la utilización de métodos, como el de Sistema de Inmersión Temporal, ahora es posible producir un número muy grande de plantas, en períodos cortos de tiempo, por lo que existe la necesidad de generar metodologías de manejo que permitan recuperar y mantener las plantas en buenas condiciones hasta que son llevadas al campo.

Esta fase empieza a partir del momento en que las plantas, debidamente acondicionadas, son colocadas en la casa de malla. A partir de allí, los pasos sugeridos son los siguientes:

a.       Al octavo día de tener las plantas en la casa de malla se retira el amarre de la bolsa plástica, permitiendo a las plántulas que se vayan adaptando al micro ambiente de las instalaciones.

b.      Riego: Si las condiciones son normales y no hay marchites fisiológica, se hace el segundo riego de mantenimiento a los 10 ó 12 días después del transplante. Este segundo riego (10 cm3 por planta) va acompañado con una mezcla de fertilizante rico en fósforo para continuar estimulando el desarrollo de las raíces. Dependiendo de las condiciones micro-climáticas que se tienen en la casa de malla y del estado de turgencia de las plántulas, se puede programar uno o dos riegos diariamente.

c.       Riego automático en casa de malla: Cuando el número de plantas sobrepasa las 1.500, se justifica el riego por microaspersión, que debe estar controlado por un reloj y una válvula solenoide. Cuando se utiliza este sistema de riego se deben realizar inspecciones rigurosas para detectar cualquier problema fitopatológico.

d.      Fertilización: Cada ocho días se realiza la fertilización con un abono rico en fósforo, alternándolo con un fertilizante completo que contenga los elementos mayores y menores. Si se presentan síntomas puntuales de la deficiencia de un elemento se puede realizar una fertilización foliar con fertilizantes simples o completos.

e.       Segundo transplante: Cuando las plántulas tengan entre 45 y 60 días del primer transplante es necesario realizar un nuevo transplante a bolsas plásticas con una capacidad de 500 gramos de suelo, en el que se puede adicionar micorrizas, si se considera necesario, según los análisis del suelo en el que las plantas van a ser sembradas definitivamente.

 f.  Transplante al sitio definitivoEntre los 2 y 3 meses de permanecer en la casa de malla, las plantas están listas para ser llevadas al sitio definitivo. Durante este período es importante estar atento a deficiencias nutricionales o problemas de plagas y enfermedades.

BIBLIOGRAFIA
  • http://www.sian.info.ve/porcinos/eventos/clayuca0102/fenavi.htm


2.3.7.3 TRASPLANTE Y ADAPTACIÓN BAJO CONDICIONES DE INVERNADERO



La aclimatación es una etapa fundamental en un sistema de micropropagación porque dependen de ella la eficiencia del proceso y la calidad final de las plantas producidas in vitro (Agramonte Peñalver, Jiménez Terry, Dita Rodríguez. 1998). Estas plantas en comparación con las cultivadas tradicionalmente presentan un comportamiento diferente en condiciones de invernáculo o de campo. Es decir, sufren cambios morfológicos y fisiológicos que ocasionan  una pérdida importante de plantas en el momento de transplante. Por esta razón,  es necesaria  la aplicación de técnicas de adaptación al pasar de las condiciones in vitro a ex vitro.

La  aclimatación permitirá que la planta alcance un crecimiento autotrófico en ambientes de menor humedad relativa, con más luz y sustratos sépticos (Preece y Sutter.1991). Estas son las condiciones reinantes en invernadero y campo donde crecerán las plantas provenientes de cultivo in vitro.

La eficiencia del proceso de adaptación depende, entre otros factores, de la  elección del  sustrato y de la obtención de una relación adecuada entre los componentes de la mezcla, que asegure una buena supervivencia en el transplante. Dicho sustrato deberá permitir la formación de un pan de tierra con una buena estructura. Se trata de materiales sólidos  y porosos, de origen natural o sintético, que solos o en mezclas, permiten un crecimiento adecuado de las plantas en condiciones controladas (Abad,1989).

2.3.7.2 DESINFECCIÓN O ESTERILIZACIÓN DEL SUSTRATO



El sustrato a emplear debe estar preparado con 2:1:3 partes bien mezcladas de tierra agrícola, compost y arena; respectivamente. Con este sustrato llenamos bolsas de polietileno de 22 x 15 cm y 4 perforaciones en la base, las cuales, una vez llenas pesan aproximadamente 1.5-2 Kg midiendo 12 cm de alto por 12 cm de diámetro.
La desinfección del sustrato se lleva a cabo siguiendo los pasos a continuación:
ü  Se satura previamente el sustrato de las bolsas con agua limpia
ü  Se prepara la solución desinfección que contiene 75 ml de formol (al 40%) en 10 L de agua, cantidad que sirve para desinfectar 1 m2 de bolsas llenas de sustrato
ü  Se riega nuevamente el sustrato de las bolsas, pero esta vez con la solución de desinfección
ü  Se intenta tapar las bolsas con sustrato lo mas herméticamente posible con un plástico lo suficientemente grande para hacerlo, por un espacio de 2 días
ü  Finalizado estos 2 días de desinfección, se destapa las bolsas y se remueve el sustrato desinfectado, esperando 3 días como mínimo para sembrar, lográndose de esta manera que se volatice el formol aun presente en el sustrato
No debemos prolongar excesivamente la siembra de las plantas, ya que el sustrato puede perder el efecto de desinfección logrado.


BIBLIOGRAFIA
  • http://es.scribd.com/doc/56431634/38/C-1-PREPARACION-Y-DESINFECCION-DEL-SUSTRATO

2.3.7.1 TIPOS DE SUSTRATOS



Un aspecto importante a tener en cuenta lo constituye la elección del substrato, siendo el adecuado aquel que permita el normal crecimiento y desarrollo de las raíces. Se puede emplear: arena, perlita, turba, vermiculita,  o mezclas de ellos, teniendo la precaución de realizar una esterilización previa. Es conveniente  el agregado de fertilizantes, sea a través  del substrato (fertilizantes de liberación  controlada) o bien mediante el sistema de riego (fertilizantes solubles); empleándose  proporciones ricas en fósforo (N-P-K: 9-45-15) y potasio (N-P-K: 4-25-35) que favorecerán el  desarrollo radicular y la rustificación de las plantas.


BIBLIOGRAFIA
  • http://www.argenbio.org/adc/uploads/Libro_INTA_II/Parte_I.pdf


2.3.7 TRASPLANTE AL SUSTRATO

Cabe mencionar que el trasplante de una plántula in vitro a campo debe ser aclimatada, cuyo proceso regularmente dura entre 4 y 8 semanas, esto consiste en el endurecimiento y adaptación de la plántula al campo, lo cual debe ser de forma paulatina y secuencial.

1. Se controla la luz desde iniciando desde un 20% hasta llegar al 100%.

2. El sustrato de la plántula es regado con medio MS diluido, a una concentración al 25% en agua de riego durante las dos primeras semanas, en la etapa de adaptación a campo.

3. La humedad relativa se mantiene alta, a un 100% de forma natural, o bien haciendo uso de un sistema de riego con nebulizadores.

4. Normalmente las raíces de las plantas a trasplantar a campo le son cortadas las raíces para sembrarlas sin ellas, solo se le agrega enraizador en la parte inferior del tallo y listo.

BIBLIOGRAFIA
  • http://www.sian.info.ve/porcinos/eventos/clayuca0102/fenavi.htm

2.3.6.4 PREADAPTACIÓN Y TRASPLANTE


El éxito en el proceso de “endurecimiento” depende de muchos factores que deben manejarse en una forma integral, desde la recepción de las vitro-plantas hasta el transplante en el sitio definitivo.

a.- Recepción de vitro-plantas: En las condiciones en que se implementó el proyecto, las plantas generadas en el SIT fueron acondicionadas en frascos con un número de cinco plantas por frasco y transportadas en cajas con capacidad para 90 a 100 frascos, es decir, entre 450 a 500 plantas por caja. Cuando llegaron las cajas con los respectivos frascos se procedió a retirarlos rápidamente de las cajas y ubicarlos en forma separada en un lugar fresco y con iluminación adecuada. Esta es una oportunidad para realizar una preselección, eliminando frascos que están contaminados, quebrados o maltratados.

b.- Pre-adaptación de plántulas: En algunas ocasiones, el número de plantas recibidas de una sola vez fue muy alto y la capacidad disponible de mano de obra no permitió una manipulación rápida del material, debiendo permanecer varios días en las cajas. En estas condiciones se observó una tasa de mortalidad alta. Cuando esto sucede, se recomienda guardar los frascos en un lugar fresco y con luz adecuada, durante 1 ó 2 días. En este período se retira la cinta plástica que rodea la tapa de los frascos para aclimatar la plántula a las condiciones del lugar. Se aconseja que todo el proceso del transplante se inicie a partir de las 4:00 p.m., todos los días, con el fin de evitar la deshidratación de las plántulas, especialmente si el trabajo se realiza en una casa de malla.

c.- Substrato para el transplante: Los mejores resultados que se obtuvieron en el proyecto, en cuanto al sustrato a usar para el endurecimiento, fueron con la mezcla de 1 parte de suelo molido o zarandeado (capa arable no arcillosa) y tres partes de arena (arena gruesa lavada).

En todos los casos, el sustrato fue esterilizado a vapor para minimizar riesgos de presencia de hongos y nematodos del suelo. En caso de que no se cuente con el equipo de “esterilización” se puede depositar la arena en una caneca metálica que contenga agua y, posteriormente, someterla a calor. Respecto del suelo, se puede extender una delgada capa de suelo en un plástico, cubrirla con otro plástico negro en forma hermética y dejarla una semana expuesta al sol.

BIBLIOGRAFIA
  • http://www.sian.info.ve/porcinos/eventos/clayuca0102/fenavi.htm

2.3.6.3 ENRAIZAMIENTO





El enraizamiento puede realizarse tanto en condiciones in vitro como ex vitro. En el primer caso se transfieren los brotes obtenidos en la etapa anterior a un medio libre de reguladores de crecimiento o que sólo contenga auxinas. Esta operación se realiza en condiciones de esterilidad (en cabina de flujo). En el segundo caso los brotes se sumergen en una solución concentrada de auxinas y se transfieren a un sustrato limpio, no necesariamente estéril, que puede ser una mezcla de turba con perlita o vermiculita. Los brotes que se utilicen en el enraizamiento ex vitro deben ser vigorosos y poseer hojas bien desarrolladas, ya que las plantas deben realizar la fotosíntesis para obtener la energía necesaria para desarrollarse y formar las raíces. 

La inducción de estas raíces se produce modificando ligeramente las características del medio de cultivo adecuándolas para la generación de raíces. 

BIBLIOGRAFÍA 
  •  http://www.bonsai-flora.es/invitro.htm
  • Silvia Radice. 2010. En: Biotecnología y Mejoramiento Vegetal II, PDF Argenbio, INTA. pags.: 26-33